hay un tiempo para dejar que sucedan las cosas y un tiempo para hacer que las cosas sucedan.
lo que no se oye
paredes que gritan lo que las bocas callan,
alegría de leer lo que no se oye,
el consuelo de un tonto,
ese mensaje que no es para mi, lo hago mío hoy
a falta de susurros
las lagrimas de las noticias
A esas noticias que llegan llorando.
Lecciones frías de la vida.
El camino de otros te hace mirar tus propios pasos, te saca la balanza.
Nada pesa, todo cuesta.
Se te encoge el corazón con cada sístole, con cada diástole.
Agradecer la luz que dejan los que se van, aunque tan solo haya sido un destello fugaz.
invierno
Llegas invierno para quedarte,
para viajar hacia adentro,
para meterme en casa,
para que limpie el polvo.
año nuevo
Mis mejores deseos para todas aquellas personas que conozco.
Mi gratitud para todas aquellas que conocí.
Mi ilusión por aquellas que conoceré.
Que seamos capaces de ver toda la felicidad en todos los momentos.
el fotógrafo del pueblo
En la plaza del pueblo ecuatoriano de Baños, elegante como si fuera a una boda, trabaja el fotógrafo del pueblo.
Trabaja a diario y a diario se viste elegante.
Cada dia le acompañan dos caballos de cartón donde la gente sienta a sus niños y el fotógrafo les dispara con una pose muy poco acompañada a su vestimenta.
Hace una caja elegante y elegantemente saluda al hombre que vende granizados, al que vende agua de coco o al que grita "melcocha".
Es el fotógrafo del pueblo y lleva ahí toda la vida.
Como sus caballos de cartón, siempre sonrientes.
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